Para cualquier secuencia, el espacio de color de salida define el espacio de color que desea supervisar (ya sea a través del monitor de programa y los ámbitos de vídeo internos o a través de Transmitir) y en el que quiere procesar. Cada programa tiene requisitos específicos sobre el formato en el que debe basarse, ya sea impuesto por el cliente, por el servicio de streaming en el que se va a subir, por una empresa de distribución o por una organización de diodifusión. La gestión de color le ayuda a cumplir este requisito en un mundo en el que se solicitan con regularidad los resultados de HDR y SDR.
Si utiliza una pantalla externa conectada a una interfaz de salida de vídeo compatible con Transmitir, la práctica recomendada es establecer la pantalla externa para que coincida con el espacio de color de salida de la secuencia.
A diferencia del espacio de color de trabajo, que nunca debería cambiar una vez que haya empezado a añadir efectos visuales y ajustes de color a la secuencia, puede cambiar el espacio de color de salida cuando lo desee.